La Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara de Diputados aprobó el dictamen por el que se reforman los artículos 82, 116 y 122 de la Constitución Política, para establecer que quienes aspiren a ocupar la Presidencia de la República, una gubernatura o la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México no deberán tener ni adquirir otra nacionalidad y, en caso de poseerla, deberán renunciar a ella previamente a solicitar su registro como candidatas o candidatos, en los términos que establezca la ley.
El dictamen que deriva de una iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, fue aprobada por 26 votos a favor y cinco en contra.
El Grupo Parlamentario del PAN abandonó la discusión del dictamen ante la negativa de Morena, PVEM y PT para realizar un Parlamento Abierto y escuchar a los millones de mexicanos en el exterior que podrían ver afectados sus derechos políticos.
En sus transitorios, el dictamen plantea que la reforma será aplicable a partir del proceso electoral correspondiente al año 2028 y no incluye a quienes se encuentren en ejercicio de los cargos a que este se refiere, a la fecha de su entrada en vigor.
El presidente de la Comisión, Leonel Godoy Rangel, informó que las reservas, adiciones o votos particulares se llevarán al Pleno de la Cámara de Diputados, y que el dictamen se remitirá a la Mesa Directiva para sus efectos de la programación legislativa.
La diputada Irais Virginia Reyes De la Torre (MC) señaló que una segunda nacionalidad no significa una segunda lealtad o que se tenga la mitad de compromiso con México.
“La lealtad a un país no viene determinada por un documento, esta se demuestra con actos; tener otra nacionalidad no hace a nadie menos mexicano y mucho menos los debiera convertir en un ciudadano con menos derechos; por ello, mi voto será en contra”, expuso.
Del PRI, el diputado César Alejandro Domínguez Domínguez expresó su voto en contra, toda vez que “estas reformas pretenden restringir derechos políticos y esta construida sin un diagnóstico. La soberanía, se defiende con instituciones fuertes no generando sospechosísimo”.

Irma Yordana Garay Loredo, diputada del PT, mencionó que este dictamen no busca excluir o dividir a los mexicanos que tienen relación con otras naciones, sino establecer reglas claras para garantizar que quienes aspiren a gobernar tengan un compromiso irrenunciable con el país.
El diputado Juan Luis Carrillo Soberanis (PVEM) apuntó que con este dictamen no se pretende cuestionar la dignidad, los derechos ni la pertenencia a México de quienes poseen más de una nacionalidad; lo que se discute es si debe existir un requisito adicional para quien pretende ocupar un cargo tan importante como la Presidencia de la República.
La diputada Katia Alejandra Castillo Lozano (Morena) precisó que esta reforma no está contra las personas binacionales ni restringe sus derechos políticos, pero quien aspire a encabezar un poder Ejecutivo deberá tener solamente la nacionalidad mexicana, si posee otra podrá participar siempre que renuncie a ella antes de solicitar el registro de su candidatura.











